Un total de 280 montañeros españoles y franceses se calzaron las botas el pasado sábado 19 de septiembre de 2026 para participar en una histórica marcha de alta montaña. La cita sirvió como otro emotivo acto de celebración del 50 aniversario del túnel de Bielsa-Aragnouet. Esta infraestructura, que se inauguró oficialmente en noviembre de 1976, supuso una auténtica revolución socioeconómica y turística para el Pirineo central. La jornada transfronteriza, promovida por la AECT Pirineos-Pyrénées, fusionó a la perfección deporte, naturaleza y memoria colectiva.

La ruta al puerto de la Forqueta: paso a paso por la frontera
La travesía estuvo marcada por el buen tiempo y el excelente ambiente entre los clubes y aficionados de ambas vertientes pirenaicas. A nivel técnico, la marcha alpina se estructuró bajo las siguientes características:
- Punto de partida: Parking de la boca norte del túnel (vertiente francesa), comenzando la ascensión a las 10:00 horas.
- Hito principal: Ascenso y paso por el puerto de la Forqueta, el cordón umbilical montañoso que corona la infraestructura subterránea.
- Desnivel positivo: Aproximadamente 600 metros de ascenso continuado pero accesible para senderistas habituados a la media y alta montaña.
- Duración estimada: Alrededor de 3 horas de marcha activa.
- Punto de llegada: Parking de la boca sur (vertiente española).
El trazado ofreció panorámicas espectaculares de las cumbres que dividen ambos países, permitiendo a los caminantes revivir las rutas que tradicionalmente conectaban a los pastores y contrabandistas de estos valles antes de la construcción del paso subterráneo. Para facilitar la logística, la organización dispuso de autobuses colectivos que trasladaron a los participantes de vuelta a sus puntos de origen una vez completado el recorrido a pie.
Hermandad y gastronomía junto al centro de control
El broche de oro a este reencuentro pirenaico no tuvo lugar en los senderos, sino alrededor de una gran mesa. Al finalizar el descenso en la boca sur del túnel, muy cerca del centro de control fronterizo, los 280 asistentes compartieron una paellada popular de confraternización. Los brindis y las charlas en castellano y francés amenizaron una tarde que constató la excelente salud de las relaciones transfronterizas europeas en esta zona del Pirineo central. Como recogen las crónicas del Diario del Alto Aragón y el seguimiento de SobrarbeDigital, esta andada es sólo un etapa. Los actos oficiales de conmemoración continuarán durante todo el otoño, teniendo su día cumbre el próximo sábado 7 de noviembre de 2026 en la villa de Bielsa, donde se celebrará una entrega de premios de pintura, visitas y una comida fraternal y de convivencia.











